OTRA VEZ: Incendio en la tosquera

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OTRA VEZ: Incendio en la tosquera

La tosquera ubicada por el límite de La Tablada y Aldo Bonzi volvió a ser escenario de un desastre que podría haber peligrado la vida y los hogares de muchos vecinos, con un incendio que se prolongó por varias horas.

Dicha tosquera se sitúa detrás del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 de La Tablada, entre Monseñor Bufano, Avenida Crovara, Somellera y Juncal. Durante muchos años, han ocurrido incendios en aquel lugar, e incluso arrojo indiscriminado de basura.

En este caso, se trató de un incendio que se había producido el pasado lunes, alrededor de las 16 horas, en la calle Somellera al 1000, en dirección a Crovara.

Según testimonios de los vecinos presentes en el lugar de los hechos, habría sido un incidente provocado por un grupo de voluntarios que realizaban tareas de limpieza por allí, por lo que habrían incendiado la basura en la vereda lindante con el predio en cuestión.

Sin embargo, la situación comenzó a complicarse cuando el fuego alcanzó las ramas que estaban pegadas al alambrado y, con ayuda de otras vegetaciones secas, logró propagarse. Por otro lado, el fuerte viento proveniente de Avenida Crovara direccionó el incendio hacia Aldo Bonzi.

“El tema son los cañaverales y el pasto que, en esta época del año, estaban muy secos por falta de lluvia – explicó el vecino Claudio Rodríguez – Eso generó unas llamas demasiado altas. En un momento, se puso todo oscuro y no se veía nada. Habían cenizas volando, y el viento cruzaba desde Somellera para el lado de Bonzi. Lo vi desde la terraza y no se veía nada, ni para el lado del campo, ni para Mendeville.”

Fue así que los vecinos comenzaron a ayudar a ayudar a quienes tenían el fuego más cerca, ya que algunas casas se hallaban demasiado cerca del campo y corrían un alto riesgo de sufrir las consecuencias.

Según los residentes, a la altura de Husares se habían acumulado demasiadas ramas, arrojadas de una poda anterior de árboles. Debido a que se encontraban cercanas a los cañaverales y a la calle, mucha gente salió inmediatamente a apartar dichas ramas, arrojándolas a la calle. De lo contrario, el fuego alcanzaría los hogares.

Por otro lado, se sumó la ayuda de parte de la policía, que llegó al lugar de los hechos poco después de iniciarse el fuego.

“Los patrulleros comenzaron a pasar enseguida y, viendo la situación, llamaron a los bomberos – añadió Rodríguez – Mientras tanto, se quedaron para seguir colaborando. También estuvieron algunos de los que patrullan a pie y se quedaron a ver los fondos de las casas para asegurarse de que ninguna corriera peligro.”

Una hora después, dos autobombas de los Bomberos Voluntarios de Matanza se presentaron allí. Para ese momento, el fuego se había propagado entre 400 y 500 metros más y ya había llegado a la altura de Husares.

Cabe añadir que, según versiones de un vecino (quien vivía enfrente del foco de origen del incendio), la demora del cuerpo de bomberos se debió a que nunca habrían contestado a los llamados telefónicos, por lo que habría ido a buscarlos al propio destacamento.

Luego llegaron dos autobombas más para combatir el incendio, pero uno de dichos vehículos no tenía agua. Afortunadamente, pudieron cargar en un hidrante de piso, enterrado en una esquina de Husares y Altolaguirre.

De esta forma, los bomberos atacaron el fuego, aunque no fue sencillo en un principio, ya que el viento era fuerte. Poco después, las ráfagas empezaron a reducirse y fue así que lograron controlar el incendio por detrás de las casas, en especial aquellas que se hallaban por Altolaguirre y Pirán, las cuales eran las más comprometidas.

Respecto al saldo del incidente, trascendió que hubo daños menores, pero fue una situación que podría haber pasado a peor. Por lo que Claudio sostuvo que “una sola casa fue la más perjudicada. Si bien la casa en sí misma no fue afectada, se quemaron los pastizales del jardín de fondo y un árbol nomas. Pero a pesar de que no hubo casas incendiadas, estuvo muy cerca.”

Una vez apagado el fuego, los autobombas permanecieron en el lugar, en caso de que reviviera el fuego, ya que habían varios focos.

Al día siguiente, los residentes informaron que aún podía verse humo que salía de un pozo donde aún no había podido apagarse el fuego, ya que posee barracas demasiado profundas y los bomberos no habían podido acceder allí, pero afortunadamente, el fuego permanecería allí y se consumiría solo.